PREMIO "SERVIR 2019"

El pasado 10 de mayo, el Club Rotario Plaza Mayor de Salamanca le ha entregado un premio que previamente le había sido concedido por decisión de la Junta directiva de la citada asociación, al capellán de nuestra Orden D. Blas Rodríguez, párroco de Fuenterrobles –y de otros diez pueblos de la comarca–, director, además, del colegio de Armenteros, cargos que compatibiliza con otros como el de la presidencia de la asociación de Amigos del Camino de Santiago ACASAN, de Fuenterroble, por poner un ejemplo.

Al acto fuimos como invitados, amén de su familia, algunos de sus amigos, entre los cuales pude encontrarme yo, Frey Luis Pérez, Oficial de la Orden en representación del Maestre Frey José Antonio Cabrera y Díaz y del Prior General de España Frey Andrés Merchán y Rivas.

El acto fue un entrañable momento de encuentro de tanta gente de su cercanía, así como una buena ocasión para darle a aquellos otros que pudiera ser que no tuvieran hasta ese momento la suerte de conocerlo. Esto último, como pude comprobar es difícil, dado que además de ser un paisano de esas sus tierras donde nació y de ese campo que tan bien conoce y en el cual –según me ha referido en confianza– ha llegado a trabajar de joven y al que es obvio que ama profundamente tanto como a sus paisanos, además de ser un hombre activo que no hace ascos a nada de lo que surge a su alrededor y participa en múltiples actividades por su gente y con su gente.

Esos sus paisanos, las gentes charras a las que pertenece y con los cuales tiene una profunda cercanía, cosa ésta que se puede ver fácilmente yendo con él por cualquiera de los pueblos salmantinos de su jurisdicción y ámbito de movimiento, para quedarse pasmado por la de ellos que le saludan en cada momento, personas que se acercan a él de todo tipo, edad y condición social: fruto esto de tantos años de educación y de trabajo en ese su entorno que antes he citado ya.

Durante el acto se pudo vivir momentos de calidez y cariño por parte de personajes e instituciones muy cercanos a él, tanto de la política como de la educación o de la Iglesia.

Acto en el cual fue homenajeado por su labor al frente de la educación y por la acogida de las personas más necesitadas de su entorno: así, como signo de esto que estoy diciendo, cito su entrega a los demás, en la creación en Fuenterroble de una conocida Casa de acogida, a modo de albergue en el Camino de Santiago de la Vía de la Plata, donde puede realizar a diario la sagrada misión de acoger a los peregrinos y así poder satisfacer su ansia de entrega a los demás en la necesidad y satisfacer su ansia de ofrecer cariño como buen pastor del redil de Jesucristo. Todos los que somos o hemos sido alguna vez peregrinos sabemos y entendemos bien esto que miento y reconocemos esa entrega de amor y amistad en aquellos que nos han acogido como hospitaleros en los albergues. Pues, concretamente, esta es una de las tareas que más le han dado a conocer a los demás.

Acto en el cual dejó ver sus grandes dotes de comunicador y protector, cuando al final pudo transmitir con algunas palabras –quince minutos y pico que de ser otro hubiera sido algo pesado y que en su caso se hicieron cortas por lo que se adivinaba quedaba en el tintero y hubiera gustado haber oído– al final de las cuales me dice: “me he extendido un poco, ¿verdad?”, como prueba de su gran humildad, otra de las virtudes que le adornan.

Acto que empezó con la entrega del premio y que, tras la conveniente cena de homenaje, terminó ya de madrugada, en franca concordia y camaradería por parte de todos los allí presentes.

Como colofón de estas breves palabras para describir un poco lo que se vivió, así como lo que se adivinó, decir de D. Blas –como allí se le conoce– que se trata de un querido hijo de esa tierra castellano-leonesa, efectivo y eficiente como el que más, fruto de su capacidad de servicio y de entrega a los demás, que hace bueno el veredicto de los que le han premiado, a pesar de que él mismo quiere hacernos ver lo contrario quitándole hierro al asunto de este reconocimiento a su labor.

Sólo ya, amigo y querido Blas desearte siempre: ¡Ultreya!. ¡Buen Camino!.​

El video de la entrega del premio SERVIR 2019, puedes verlo.

 

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