CRÓNICA  DE  LA  INVESTIDURA 

ASCENSOS Y PROFESIÓN DE CABALLEROS Y DAMAS DE LA ORDO SUPREMUS MILITARIS TEMPLI HIEROSOLYMITANI  UNIVERSALIS.

Días 5 y 6 de mayo, festividades de Nuestra Señora de Araceli y N. Sra. De Belem, de la era de N.S. Xpo 2017, anno Templi 899.

En Almodóvar del Rio, frente a la Sierra Morena y a orillas del Río Guadalquivir, durante esos dos días, en el castillo bereber del siglo VIII, reconstruido por S.M. Alfonso VI y restaurado por el XIII Conde de Torralba, tuvo lugar el Capitulo General de la Orden formado por la Vela de Armas, la Investidura y el Convento o Asamblea General de nuestra institución. Se había acordado que los diferentes hermanos de la Orden e invitados a los actos, nos encontráramos en el Ateneo, situado en el centro del pueblo de Almodóvar, para tener un punto de encuentro y reunión, y celebrar una comida de amistad a las dos y media de la tarde del día cinco de mayo.

Allí nos encontramos, a la hora convenida 14 personas, llegando a los postres más protagonistas del evento entre los que se encontraba el Prior General de la Asociación Española de Caballeros y Damas del Temple, frey Andrés José Merchán y Rivas que, aunque se encontraba alojado en Almodóvar, tuvo que acercarse a recoger algunos viajeros que llegaron a Córdoba en el AVE.

Ya antes de llegar al lugar de reunión, este cronista que suscribe, tuvo un pequeño incidente en el trayecto que hay desde el Hotel María del pueblo de Posadas hasta el lugar de reunión al no arrancarle el vehículo con que se había acercado a aquella localidad. Tuve que recurrir al servicio de un Taxi para trasladarme junto a los freires Ángel Tórtola Y Francisco Ayala y el novicio coronel don Luis Pérez Rojo, alojados en el mismo hotel.

En el antiguo y céntrico restaurante Ateneo de Almodóvar del Río fuimos recuperando fuerzas con un pequeño refrigerio, la mayoría en el sótano abovedado de aquel negocio, mientras otra parte del grupo se reponía en el pequeño salón de la entrada principal, lo que nos permitió continuar con los actos previstos para aquel día.

El coronel don Luis Pérez Rojo y este cronista volvimos al Hotel, mientras los freires Francisco Ayala y Ángel Tórtola se acercaron a la pequeña capilla del castillo para ayudar en la preparación de la misma de cara a los actos que componen la Vela de Armas.

A las 20 horas, que era la hora decidida para comenzar el solemne acto privado, fuimos llegando al patio de entrada del castillo y a la puerta de la Capilla, dedicada a la advocación de la Virgen del Rosario, construida a principios del siglo XX en la última restauración, y pasamos al interior de la misma.

En el interior presidiendo el altar se encontraba el Reverendo Padre don Blas Rodríguez Boyero y el Prior General frey Andrés Merchán Rivas acompañado por el Canciller frey Francisco Cantos y los freires Manuel Pérez Escaño, Ángel Tórtola, Francisco Ayala, Enrique Cantos, el maestro de ceremonias frey Fran Pérez Escaño y este cronista frey Juan Manuel Jiménez. Fueron entrando los cinco novicios postulantes y se cerraron las puertas de la Capilla para realizar el acto privado que precede a la investidura.

En primer lugar, se realizó el ascenso de Sargento a Caballero de Frey Enrique Cantos Vizcaíno y se celebraron la vela de armas y los actos que preceden a la investidura de los novicios José Antonio Ramírez Fernández, Antonio Mª Gómez Jaén, Aurora Molina Foncea y Luis Perez Rojo.

Terminado este solemne acto se procedió a la apertura de las puertas de la Capilla y nos encontramos con el resto de hermanos e invitados que, junto a nosotros, visitaríamos las instalaciones del castillo magníficamente restaurado, en unas obras que duraron desde 1901 a 1936, por el XII Conde de Torralba, D. Rafael Desmaissieres y Farina.

Fuimos unas treinta personas las que realizamos la visita teatralizada por el magnífico actor Antonio Barrera Gallego, que asumió la personalidad del conde de Torralva, para irnos enseñando las distintas dependencias del castillo que sirvió de mansión durante un tiempo a S.M. Pedro I “el cruel” o “el justiciero”.

Antes de ser fortaleza musulmana, fue castro romano y visigodo, y bajo la dirección técnica del arquitecto Adolfo Fernández Casanova fue restaurado completamente. Solo queda como recuerdo del pasado el daño ocasionado, a la entrada, en la Torre del Homenaje o albarrana, por un cañonazo durante la guerra civil de 1936/39.

Sus diferentes torres defensivas junto a sus altas murallas presidida por la Torre del Maestre, la hizo prácticamente inexpugnable, hasta cuatro años después de la caída de Córdoba en el año 1240, ya que, careciendo de valor estratégico militar, fue entregada pacíficamente a las huestes de S.M. Fernando III “el santo”.  Sirvió de residencia real a los reyes Pedro I “el cruel” y Enrique II “el de las mercedes” primero de la casa Trastamara en el siglo XIV.

Transcurrido el paso de los siglos y abandonada a su suerte, se fue deteriorando hasta que el XII Conde de Torralva decidió y puso toda la liquidez de su patrimonio en restaurarlo.

La visita teatralizada se comienza en la puerta de los leones y se pasa inmediatamente a la habitación, que sirvió de despacho al Conde de Torralva, llamada “de los espejos”, donde se exhiben también los huesos de la cabeza, con unas exuberantes cornamentas, de los venados cazados por el Conde.  En dicha salita se firmaban los contratos para la restauración del castillo y, en ella, en 1898, se firmó el contrato de adjudicación de la restauración con el Arquitecto. Siguió utilizándose con el mismo fin hasta 1932, fecha de fallecimiento del Conde.

A continuación, se pasa al dormitorio de D. Rafael Desmaissieres y se procede a dar lectura a una página de su diario, fechado en 1906, donde relata un interesante viaje que hizo por Oceanía. Acto seguido el magnífico actor-conde baila un vals con una de las visitantes y paso seguido se dirige al Salón de la Chimenea, que antiguamente se utilizaba de comedor. Después de dos “retos” a los asistentes de contar “pasos”, finaliza la visita en la Torre Homenaje o Albarrana, última zona defensiva del castillo, que se usaba como habitación real y en su sótano, la mazmorra donde guardaban los valiosos prisioneros que allí fueron custodiados, recordando la leyenda Zaida que le dijo a su amado, el príncipe Fath-Al-Mamum, “MORIRÉ SI TU MUERES”, hecho que se produjo el 28 de marzo de 1091, donde los almorávides dieron muerte al príncipe y ella, prisionera en la mazmorra se dejó morir de hambre.

Terminada la estupenda visita teatralizada a las 23,45h., bajamos al centro de Almodóvar para tomar un pequeño reconstituyente acompañado de unos ricos embutidos que trajo el Reverendo Padre Blas desde Guijuelo.

El día 6 de mayo, a las 11 estaba convocado el Convento General de la Orden, en la Biblioteca del Castillo, donde se aprobó el resumen de Ingresos y Gastos el Presupuesto y demás puntos que componían el Orden del Día de la A.E.C.D.T.

Terminada la reunión bajamos de nuevo al Ateneo para degustar un aperitivo con las viandas regaladas por el Padre Blas, acompañadas de las bebidas correspondientes que fueron suministradas por el céntrico bar/restaurante.

Era tal la cantidad de embutidos que nos regaló el Padre Blas que este cronista tuvo suficiente para la comida, mientras otros se fueron a celebrar un almuerzo en unos restaurantes cercanos.

A partir de las 20h. fuimos aparcando en la extensa explanada que se haya ubicada a los pies de la colina donde se yergue el Castillo, y fuimos subiendo por grupos, gracias a un microbús, hasta la misma puerta de la fortaleza donde nos encontramos todos, vestidos con nuestros trajes de gala, fracs, vestidos largos las señoras e invitadas y uniformes militares. Una vez que estuvimos concentrados todos a los pies de la Torre de Homenaje que sirve de vigilante a la puerta de entrada al inexpugnable castillo, en solemne procesión, guiada por el estandarte del Temple, entramos en la fortaleza hasta la Capilla.

Aproximadamente a las 21h., empezó la Santa Misa presidida y celebrada por el padre Blas y después de la homilía, sobre Cristo salvador, se ratificaron los novicios, en presencia de todos los presentes: freires, sores, familias e invitados, en los solemnes juramentos realizados el día anterior. Se les impuso la capa, la venera y la birreta y, el Prior General de España efectuó el cruzamiento con la espada ceremonial a cada uno de ellos.

A las 22h., terminado el acto de la investidura, se abrieron las puertas de la capilla y tomamos un cuantioso aperitivo junto a los componentes del grupo musical, Dúo Arenal, que nos iba a deleitar y entretener el baile después de la Cena de Gala. Dicha cena se celebró en el Patio de Armas y consistió en Ensalada de habitas, parmesano y foie de primer plato, Solomillo ibérico con patatas panaderas de segundo y para postre, una deliciosa tarta de queso con helado de frambuesa. Todo ello fue escanciado con una bodega consistente en fino María Gracia, Blanco Val de los Frailes, Vino Montelciego y rematados con una copa de vino dulce Pedro Ximénez.

Durante la cena de Gala se entregaron los diferentes diplomas a los nombrados Caballeros y Damas, a los ascendidos y a los colaboradores con la Orden.

Siguió un animado baile, hasta pasadas las tres de la madrugada, estupendamente amenizado por el Dúo Arenal.  

 

 

Frey Juan Manuel Jiménez

Cronista de la A.E.C.D.T.